
El día del padre y sus cositas... Estaba yo este día pasando de rositas, más o menos en silencio, porque es lo que me ha tocado siempre, callandito, callandito, y pintando el cenicerito... Pero he recordado algo que me ha removido. Mi padre murió cuando yo tenía 6 años. Cuando cumplí 33 fui para siempre más vieja que él. Como tengo bastantes más, resulta que en aquel tiempo todo esto pintaba mucho peor. Los hijos de la viuda. Ya les dio la viuda pa'l pelo a los que creyeron que podían hacer leña de ella. Pobrecitos. Sin un padre. Sin la autoridad. (JA!) Los recuerdos como las olas: Una ola y esta niña pintando un cenicero. Otra ola y esta niña pintando una corbata. Otra más y esta niña delante de los mil anuncios que intentaban resaltar con fosforito su falta. Pero nunca me faltó mi padre. Porque tenía a mi madre y bastaba. Ellos decían que no, que no era suficiente. - Mi madre no fuma. + Es para tu padre. - Mi padre está muerto, ya no fu...